Pedido de informes sobre acciones del Estado para mitigar los efectos del fenómeno El Niño

el niño

PROYECTO DE RESOLUCIÓN

La Honorable Cámara de Diputados de la Nación….

RESUELVE

Dirigirse al Poder Ejecutivo Nacional para que, a través de los organismos que corresponda, brinde información precisa y detallada sobre las siguientes cuestiones, relacionadas con la predicción y prevención de las consecuencias del fenómeno climático El Niño:

  1. Informe cuántas y qué tipo de alertas tempranas se desarrollan y se emiten cada año, en relación con los diferentes fenómenos climáticos que ocurren en nuestro país, a los fines de prevenir sus efectos.
  2. En caso de existir, detalle las estrategias planificadas y el cronograma de acciones para mitigar los posibles efectos del fenómeno El Niño, en el período que va de octubre de 2015 a febrero de 2016.
  3. Especifique el presupuesto y todo otro recurso humano y material destinados a las estrategias mencionadas en el punto anterior.
  4. Numere las acciones articuladas con los distintos niveles estatales y discrimine las funciones de cada nivel, en relación con las estrategias de prevención y de mitigación de los efectos de El Niño.
  5. Numere las acciones articuladas con los diferentes Ministerios, discriminando las funciones asignadas a cada uno, en relación con las estrategias de prevención y de mitigación de los efectos de este fenómeno.
  6. En caso de existir, brinde informes oficiales sobre los efectos que ha tenido este fenómeno en las diferentes regiones del país, en los últimos diez años.

 

FUNDAMENTOS

Señor presidente:

El Niño es un fenómeno climático durante el que sube la temperatura de la superficie del océano Pacífico ecuatorial de uno a tres grados centígrados, lo que puede provocar lluvias por encima de lo normal. El Niño y La Niña son las fases extremas de este fenómeno. La primera fase corresponde a la etapa de calentamiento del océano mientras que La Niña, por su parte, corresponde a una etapa de enfriamiento que puede provocar sequías. Este fenómeno suele darse cada cuatro o cinco años, pero también se ha presentado cada dos. Dura aproximadamente un año y ocasiona múltiples pérdidas, en especial en regiones dominadas por grandes cuencas hídricas.

El Niño Oscilación Sur (ENOS) es uno de los principales impulsores del sistema climático, contribuye a episodios extremos como sequías e inundaciones en diferentes partes del mundo, y produce un aumento de la temperatura media a escala mundial. Por sus características, este fenómeno puede modificar drásticamente nuestra vida diaria, nuestros medios de subsistencia y el medio ambiente.

Según el último boletín El Niño/La Niña hoy, de la Organización Meteorológica Mundial, este año el fenómeno se encuentra entre uno de los cuatro más fuertes desde 1950, y es el más fuerte desde 1997-1998. En el mismo informe se pronostica que su intensidad máxima se alcanzará entre octubre de 2015 y enero de 2016, y que sus impactos, que ya se hacen sentir en algunas regiones, serán más potentes por lo menos durante los próximos cuatro a ocho meses.[1]

La Organización Meteorológica Mundial emite esta alerta temprana a fin de que los diferentes Estados cuenten con el tiempo suficiente para implementar las políticas necesarias.

A esta información, el Servicio Meteorológico Nacional agrega:

  • Las condiciones actuales son de un Niño fuerte. Hay una probabilidad cercana al 100% de que esta fase cálida continúe hasta el verano 2015-2016.
  • En la primavera de años Niños se favorecen lluvias por sobre lo normal en el Litoral, región Pampeana y noroeste de la Patagonia.[2]

Asimismo, en cuanto a los posibles impactos en la Argentina en los próximos meses, señala:

En el trimestre septiembre-noviembre las probabilidades [de lluvias] superan el 60% en el noreste del país y noroeste de la Patagonia. Las probabilidades históricas de lluvia mayor que lo normal en un evento Niño en el trimestre Septiembre-Octubre-Noviembre […] son sobre la provincia de Buenos Aires del 40 y 50% en la porción central y más del 60% en el sur-sudeste. Los trimestres octubre-diciembre y noviembre-enero son los que presentan las mayores probabilidades y sobre regiones más extensas, destacándose la región del Litoral con probabilidad mayor al 60% y 70%. En la provincia de Buenos Aires las probabilidades varían entre 40-60%.[3]

En nuestro país, El Niño impacta severamente sobre la producción agrícola debido, entre otras cosas, a las altas probabilidades de granizo, a las olas de calor y al exceso de humedad, que extiende malezas y plagas sobre los cultivos. Otra grave consecuencia son las crecidas. Las zonas cercanas a las cuencas de los ríos de llanura, como la cuenca del Plata (que incluye los ríos Paraná, Uruguay y Paraguay) y la cuenca del Salado, estarán en riesgo de inundaciones debido a las fuertes lluvias. Esto afecta gravemente a las viviendas edificadas en terrenos bajos.

En la región de la cuenca del Plata se sitúan cerca de cincuenta ciudades principales, en las que viven más de cien millones de habitantes; además, su economía representa el 70% del PBI per cápita de cinco países, lo que demuestra su importancia tanto social como económica. Cabe destacar que en 2013 el diputado nacional Juan Carlos Zabalza ha presentado un proyecto de ley, bajo expediente N° 4459-D-2013, cuyo artículo 1° declara “de interés público la conservación de los recursos ícticos de la Cuenca Parano-platense, sus afluentes y todos los ecosistemas de humedales asociados y la implementación de criterios de sustentabilidad aplicados a todas las modalidades de pesca que en dicho sistema se practiquen, dada la importancia de este sistema de humedales y los recursos a él asociados”.

Tomando en cuenta las inundaciones ocurridas en agosto pasado como consecuencia, en parte, de El Niño, nos preguntamos qué medidas se tomarán para evitar estos drásticos efectos, considerando que existe una clara predicción por parte del Servicio Meteorológico Nacional y de la Organización Meteorológica Mundial. Esta solicitud de informes va de la mano con un proyecto de ley —que hemos presentado bajo expediente N° 1104-D-2015— que crea un Sistema Federal Integrado de Protección Civil y Gestión de Riesgos. Dentro de este sistema, se planifican estrategias reactivas en coordinación con los tres niveles de gobierno para anticipar las catástrofes y atenuar sus consecuencias.

Entendemos que existen medidas de mitigación y prevención de este tipo de fenómenos, en especial cuando el Estado tiene acceso a pronósticos cada vez más certeros y con mayor antelación. Estas medidas pueden incluir la identificación y delimitación de las áreas de riesgo, el diseño de planes de evacuación más eficientes, y la prohibición de edificar en zonas bajas y más cercanas a la margen del río. En cuanto a esto último, es nuestro deber como legisladores revisar la reducción del camino de sirga incluida en el nuevo Código Civil, aprobado recientemente por este Cuerpo.

A los fines de garantizar los derechos consagrados en nuestra Constitución Nacional, el Estado debe asumir la responsabilidad de proteger la vida, la integridad, el medio ambiente y los medios de desarrollo de la sociedad. Esta responsabilidad es aún mayor cuando el riesgo —y en consecuencia la vulnerabilidad— ante la ocurrencia de un fenómeno climático puede predecirse.

Por todo lo expuesto, solicitamos la aprobación del presente Proyecto de Resolución.

[1] Extraído de https://www.wmo.int/media/sites/default/files/EL-NINO-LA-NINA-AUGUST-2015-151634_es_0.pdf

[2] Extraído de http://www.smn.gov.ar/serviciosclimaticos/clima/archivo/informe_nino_septiembre2015.pdf

[3] Idem.