Dirección de Deportes

DEPORTES ACUAJUEGOS 2

“ACUAJUEGOS” JUEGOS COOPERATIVOS DE LA CIUDAD 

 

1989 fue un año muy significativo en la historia política y social de la pos dictadura. Entre las situaciones más trascendentes de ese año podemos mencionar la entrega anticipada del mando del Pte Alfonsín a su sucesor Carlos Menem (primera transmisión constitucional del mando en mucho tiempo). A nivel local, esta salida del radicalismo del gobierno es argumentada por el entonces intendente de Rosario, Horacio Usandizaga para presentar su renuncia al cargo. Situación que provoca un llamado a elecciones para completar mandato, a partir de la cual el socialismo tiene la oportunidad de gobernar la ciudad.

En ese año también ocurrió un hecho trascendente para la vida social de nuestro país: el 29 de mayo se inician en Rosario una serie de saqueos que luego replicaron en distintas provincias, inaugurando una modalidad hasta ahora ausente en la historia de nuestras manifestaciones populares. Aunque no faltan las especulaciones acerca de que esta “espontánea expresión de malestar popular” no fue tal y en realidad respondió a una organización previa con fines políticos determinados, lo cierto es que se verificó un efecto “contagio” que dio cuenta del clima social e institucional de la época.

Las consecuencias de la ruptura de lazos de convivencia y solidaridad entre vecinos que significaron los saqueos, constituyó un escalón más en el deterioro permanente que sufre nuestra vida social, agudizada exponencialmente a partir de la última dictadura. En ese marco de gran agitación social, económica y política, el socialismo inicia su experiencia de gobierno más importante hasta entonces.

Las áreas deportivas de los Municipios eran, por aquellas épocas, pequeñas reparticiones que cumplían la casi exclusiva función de mantener vínculos institucionales con clubes y deportistas federados, aportando eventualmente algunos recursos para estimular la actividad.

Nuestra tarea se inicia no obstante, con la convicción de que el deporte y la recreación tienen una función social muy importante y que desde allí, en el marco de una nueva política para la ciudad, se podía aportar fuertemente a la reconstrucción de la trama social perforada.

Si bien la repartición no contaba por entonces con personal profesional, se diseñó un programa de trabajo descentralizado que cubría el territorio con la finalidad de acercar propuestas de encuentro desde el deporte social y la recreación con participación ciudadana. Se inicia así un programa recreativo y deportivo que constituyó la primera experiencia en el país de una política pública de movimiento masiva e integral para todas las edades, todos los sectores sociales y todos los niveles deportivos.

Se recuperaron ediliciamente y con oferta de actividades los centros deportivos existentes (sin funcionamiento por ese entonces) y se crearon nuevos centros. Se convocó a la ciudadanía a conformar comisiones de amigos que participaban en el diseño de la política deportiva y en el cuidado de los espacios y se institucionalizó un servicio deportivo que tenía como prioridad:

  • Acercar a la actividad física sistemática a toda la población que no asistiera a clubes;
  • Desarrollar la iniciación deportiva de niños y jóvenes para su posterior inclusión en la actividad del club del barrio;
  • Fortalecer esas instituciones como núcleos básicos de autogestión popular, cooperativa y democrática, y
  • Promover en especial aquellos deportes que por sus características contribuyeran a la función asumida por el estado municipal en relación a la salud y la convivencia.